
Serio, soñador y respetuoso del proceso que trae el equipo se mostró ayer Santiago Escobar cuando se puso por primera vez en su vida la camiseta roja.
Dispuesto a poner a prueba su recorrido en el fútbol y a generar química con Leonel Álvarez, con quien compartió algunas selecciones de Antioquia y de Colombia, el timonel pidió de entrada un atacante para acompañar a Diego Álvarez y hacer de Independiente Medellín de nuevo un club de finales.
“Por respeto no prometo título, pero soy consciente de que con un cambio de mentalidad y un compromiso total de todo el grupo podemos conseguir cosas grandes al frente de un elenco tan respetado en el país como lo es el DIM”. Este fue un aparte de su primer discurso en el conjunto antioqueño que le firmó un contrato, por dos años, al lado de su asistente Leonel Álvarez y el preparador físico William Villa.
Si bien no se quiso comprometerse con la salida de jugadores hasta que no conozca mejor la nómina, el remplazo de Juan José Peláez le pidió a los directivos reforzar el conjunto para que las metas se puedan conseguir a corto y mediano plazo como lo pidieron ellos antes de arrancar con el proyecto. Leer el resto del artículo…