En el estadio Metropolitano de Techo, el conjunto ‘asegurador’ tuvo que esperar 78 minutos para marcar el agónico gol que le dio el pase a los cuadrangulares semifinales del torneo Finalización.
Una jugada colectiva entre Roberto Polo y Stalin Motta terminó en los pies de este último, quien anotó el tanto de la alegría ‘aseguradora’ ante la salida del arquero Juan Pablo Ramírez.
Delirio en las tribunas del estadio bogotano con la anotación de Motta que dejó por fuera a Millonarios y aseguró el cupo de los dirigidos por Alexis García a la gran fiesta de fin de año.
El de la Equidad fue un partido de infarto, los goles no llegaban y el Cali no hizo mayores esfuerzos para salir a buscar el juego.
Sin embargo, después del gol capitalino los ‘azucareros’ se despertaron y arremetieron contra el arco de Álvaro Solís, pero la defensa de Equidad se defendió como pudo, con la ansiedad propia de un equipo que luchaba por obtener su clasificación.
Con 29 puntos, Equidad se metió de séptimo a las semifinales, mientras Cali, con 28, cerró en la octava posición el grupo de semifinalistas.
Los goles locales fueron anotados por Teófilo Gutiérrez (20′ y 86′) y Luis Yanes (54′). Por Santa Fe descontó Cristian Nazarit (62′). Junior quedó ubicado en el cuadrangular B.
Desde el comienzo del partido Junior fue dueño de las acciones. De la mano de Giovanni Hernández, el equipo local se fue en busca de la victoria desde el mismo pitazo inicial, mientras que el visitante destinaba 10 de sus hombres a defenderse y dejaba solitario en punta a César Valoyes.
Con Vladimir Hernández descolgándose por izquierda y Luis Yanes haciendo lo propio por derecha, el ‘Tiburón’ obligaba a Santa Fe a meterse atrás e impedía que sus volantes llevaran el balón más allá de tres cuartos de cancha.
La primera anotación del partido llegó a los 20 minutos de esa primera parte. Una descolgada de Haider Palacios por la banda derecha terminó con un centro rastrero y hacia atrás que encontró solo a Teófilo Gutiérrez en el corazón del área. El goleador juniorista le pegó mordido y de primera, y el balón se fue como en cámara lenta hacia el arco defendido por Agustín Julio. La bola se metió despacio para el 1-0.
La reacción de Santa Fe no fue contundente. El equipo visitante mantenía su prioridad defensiva y no se generaba mayor peligro sobre el arco defendido por Didier Muñoz. De hecho, Junior pudo haber marcado el segundo sino es porque Teófilo Gutiérrez no supo definir frente a Julio tras recibir un pase perfecto de Giovanni Hernández a espaldas de los defensas.
Antes del descanso, Junior bajó las revoluciones y volvió al juego lateral, teniendo el balón en su campo y controlando el partido.
Para el inicio del complemento, ‘Bolillo’ sacó al lateral Alejandro Bernal y metió al delantero Cristian Nazarit. Yulián Anchico bajó a marcar esa punta y el visitante intentó plantear un esquema más ofensivo. Pero el nuevo planteamiento duró poco, porque a los 9 minutos del segundo tiempo Hernando Patiño se equivocó en una devolución y le metió un pase perfecto a Luis Yanes que, solitario, bañó al portero Julio para el 2-0.
Lo que parecía ser un partido definido a favor del local volvió a complicarse al minuto 17 del complemento. Valoyes se descolgó por zona derecha y metió un centro para que Nazarit la impactara con dificultad y convirtiera el 2-1. El descuento le dio nuevos bríos al visitante, que se fue en busca del empate.
Pero la tarde estaría para una victoria Barranquillera, porque a cuatro minutos del final Yanes le metió un soberbio pase a Teófilo, que tras eludir a Julio definió con elegancia para 3-1 definitivo.
El primero llegó a los 11 minutos de la primera parte, tras una una buena jugada individual. El segundo fue a los 38, de ‘carambola’, luego de un fuerte remate de Piedrahita.
Tan fácil que se vio aburrido. Atlético Nacional se clasificó a las semifinales de forma cómoda con la victoria 2 por 0 sobre Atlético Huila con un doblete del delantero Luis Alberto Perea. El ‘verde’ se metió tercero, respiró hondo y acompañará en el cuadrangular a Deportes Tolima, Independiente Medellín y Equidad Seguros.
Sin emplearse a fondo ni poner el pie en el acelerador, Nacional se encargó de divertir a los más de 30 mil aficionados que presenciaron la clasificación nacionalista ante un Huila que arrastrará las pesadas cadenas del descenso para la próxima temporada.
Muy temprano llegó la primera anotación que empezaría a definir la historia rápidamente. La jugada la inició Giovanni Moreno, que la sirvió de taco para Perea. Distracción en la marca de Galván y el hijo del ‘Coroncoro’ apiñó rivales como arroz, hizo la diagonal hacia adentro y definió cruzado para inflar de alegría la red del arco opita.
A partir del gol, el ‘verde’ administró los ritmos del partido y doblegó a un Atlético Huila que, pese a ser en el comienzo un claro dominador, careció de ideas y de creatividad en los últimos metros.
Y por eso el segundo no tardó mucho. A la salida de un tiro de esquina, Marlon Piedrahita aprovechó un mal rechazo del arquero Fernández y disparó a merced. El remate del lateral nacionalista pegó en Ochoa del Huila y de ‘tas - tas’ impactó en el tobillo de Perea que, sin querer queriendo, definió el pleito con un gol rarísimo.
La segunda etapa fue por cumplir. La gente esperó el momento final para ovacionar a su equipo. Lo único que alteró el normal curso de las acciones fue el gol de La Equidad, que sacó a Millonarios.
Para destacar el rendimiento del ‘verde’ en las últimas once fechas, desde que llegaron José Fernando Santa y Víctor Aristizábal al banco técnico. Es del 66% con siete partidos ganados, un empate y tres derrotas. Nacional viene cabalgando desde atrás y pone a temblar a más de uno, pero según Santa, “todavía faltan dos objetivos”.
El equipo pijao volvió al triunfo, superó bien a su rival y comandará el cuadrangular A del Finalización. Rodrigo Marangoni, de penalti, (33′) y Franco Arizala (42′) marcaron los goles del ganador.
Deportes Tolima ratificó el primer lugar en el que terminó en el campeonato. Porque en el primer tiempo fue a buscar el partido, hizo dos goles, y en la segunda etapa, con mucha inteligencia, esperó lo que hiciera su rival, se cuidó y justificó una victoria que lo aseguró en el primer lugar. Ahora, tendrá un domingo tranquilo, descansará y luego, después de las 5:15 de la tarde del domingo, se enterará cuáles serán sus rivales en el cuadrangular.
Y es que el partidio contra Medellín resultó emotivo. Con acciones de gol en ambas porterias. Juego dinámico y preciso pese a la lluvia que dejó en un regular estado el césped del estadio Manuel Murillo Toro.
Las primeras llegadas fueron del equipo local que tuvo en Rodrigo Marangoni a su mejor jugador. El encargado de transportar la pelota con pierna izquierda y el que mostró mayor personalidad.
El gol que abrió el partido llegó al minuto 32. El árbitro Luis Sánchez decretó penalti tras una clara mano del defensor visitante Andrés Felipe Ortiz. El jugador quiso sacar la pelota de su área, pero el campo que estaba mojado perdió el equilibrio y sacó su brazo derecho para impedir que pasara la pelota. Eso poco le importó al mediocampista Marangoni quien con un remate de pierna izquierda anotó el primer gol del partido.
Tolima no se detuvo. Ya en el campo estaba Jorge Perlaza quien sustituyó al juvenil Benitez y con su potencia y velocidad generó más peligro. Así fue como llegó el segundo gol ya que tras la ejecución de un tiro de esquina, otra vez Marangoni, apareció en el área Franco Arizala quien de cabeza superó la resistencia del arquero Aldo Bobadilla quien no pudo detener la pelota que entró entre el primer palo y el jugador Juan Carlos Quintero. Entonces, con dos goles de diferencia el equipo pijao se fue al descanso.
Desde el arranque de la segunda parte, Medellín quiso dar vuelta al resultado. Así lo dejé entrever con el mensaje del entrenador Santiago Escobar quien mandó al campo al delantero Carlos Hidalgo por un intracendente Del Valle y a Juan Esteban Ortiz por Danilson Córdoba.
Con el ingreso de Hidalgo, Medellín atacó más. Tuvo la pelota. Generó opciones de gol, pero las intervenciones del guardavallas Breiner Castillo impidieron que los visitantes pudieran convertir.
El juez Sánchez anuló dos goles correctamente a instancias de sus asistentes que hicieron una gran labor. Primero fue marrugo quien de cabeza convirtió tras aprovechar un remate de Marangoni en el que la pelota se estrelló contra el horizontal, pero al tomar el rebote el mediocampista tolimense estaba claramente adelantado.
Luego fue Hidalgo el que convirtió, pero al partir para conectar el balón también estaba en fuera de lugar. Bien las decisiones de los colaboradores Ronnis Arrieta y Edwin Liévano.
Medellín insistió, pero no tuvo puntería. Lo tuvo Iván Corredor quien en el área mandó la pelota por arriba y no pudo vencer a Castillo quien en los últimos minutos detuvo dos remates importantes de los jugadores del Medellín.
Con esta victoria, Deportes Tolima llegó a 33 puntos y se aseguró el primer lugar del torneo Finalización. Comandará el cuadrangular A y esperará enterarse, este domingo, cuáles serán sus rivales. Por su parte, Medellín ya había asegurado su clasificación en la fecha anterior, tiene 29 puntos y también, en la jornada dominical, sabrá con cuáles conjuntos confrontará. En una de esas, Tolima y Medellín quedan en el mismo grupo y se vuelven a enfrentar en poco tiempo.
Bogotá, 9 de noviembre.- Con un gol de Alfredo Padilla, el Junior de Barranquilla venció esta tarde como visitante al Atlético Huila por lo que llegó a 28 puntos en el torneo finalización asegurando practicante su clasificación a los cuadrangulares finales, además de eliminar las opciones de caer al descenso directamente.
Ante cuatro mil personas aproximadamente, el partido en el estadio Guillermo Plazas Alcid dio inicio a las 3:30 pm. Atlético Huila se plantó durante los primeros 20 minutos de juego con una actitud muy ofensiva y controló el balón pero se topó con un visitante firme en defensa y que buscó en el contragolpe su arma principal de ataque, aunque el equipo del profesor Berrio también estaba bien parado atrás y a pesar de la velocidad del Junior, lograba mantener su arco en cero.
Pero sobre el minuto 26, Junior empezó a tratar mejor el balón y a transportarlo más. En el mediocampo Giovanni Hernández recuperó un balón el cual perdió y cedió un rebote que le cayó a Henry Rojas, mejor jugador de la cancha hasta este momento por su creación de fútbol, pero atentó estuvo Dumar Rueda para quitarle el balón y tocarlo a Teófilo Gutiérrez quien hizo una corrida espectacular sobre la banda izquierda, llegó a la línea de fondo, descontó varios rivales y centró al corazón del área a donde llego Alfredo Padilla quien impactó y envió el balón adentro para conseguir el 0-1 a favor del equipo barranquillero.
Huila intentó despertar y nuevamente se adueñó del balón y empezó a jugar en territorio rival pero pese a su dominio, le faltó claridad en el último tramo de cancha y no consiguió mayores opciones de gol salvo un remate al ’38 de Herly Alcazar que se fue por afuera rozando el palo izquierdo de Muñoz.
Para el segundo tiempo Junior salió con la mente muy centrada en sus intenciones y no demoró en hacerse con el control del balón administrándolo y sin arriesgar dejaba en los pies de Giovanni Hernández las ideas en ataque. Huila por su parte, cuando tenía el balón en sus pies aceleraba el ritmo pero no tenía ni idea de qué hacer cuando llegaba al área “juniorista”, lamentando la carencia de ideas y variantes ofensivas. Con el paso de los minutos, la situación no cambiaba y pasados los 30 minutos de juego de esta parte, Junior jugaba tranquilo y punzante en ataque, mientras el Huila tocaba bien pero al llegar al territorio contrario no tenía las herramientas para concretar las opciones que generaba. Sobre los minutos finales los locales ya habían logrado adelantar sus líneas y hacer su juego en tres cuartos de cancha visitante y empezó por fin a inquietar bastante el pórtico de Muñoz apunta de ganas y empuje, hecho que convirtió al arquero visitante en figura tras atajar varios remates, entre ellos dos a “quema ropa” de Alcazar y Pardo.
Pero luego de aguantar 4 minutos de adición, el partido se acabó y Junior celebró su victoria, ahora solo le queda pensar en librarse de una posible caída en la última fecha ante Santa Fe en el Metropolitano de Barranquilla que lo podría mandar a la zona de promoción dependiendo de otros resultados. Del descenso directo, el equipo ‘tiburón’ ya se salvó y su pase a las semifinales solo se truncaría de llegar a perder y que también otros resultados se den a favor de sus rivales con lo que la diferencia de gol sería quien implantaría el veredicto de clasificación.
El equipo de Santiago Escobar sacó un triunfo de oro en la capital vallecaucana gracias a los goles de Juan Carlos Quintero y de Danilson Córdoba. El arquero Aldo Bobadilla fue figura.
Cali buscaba asegurar la clasificación a los cuadrangulares finales, y el conjunto visitante, acercarse al primer objetivo del presente torneo, el paso a las semifinales.
Al final del compromiso, los dirigidos por Santiago Escobar se llevaron los tres puntos, porque tuvieron un mejor criterio futbolístico luego de que ambos equipos se quedaron con diez hombres en el campo de juego. Además de tener un excelente portero.
El conjunto ‘verdiblanco’ saltó al terreno de juego posicionado, por momentos, con un 4-3-3, donde el propósito era el desdoble de los volantes y a partir de ello, generar presencia ofensiva por los costados.
Entre tanto, el equipo visitante procuraba ser recio en la marca y crear sorpresa a través del pelotazo.
En el minuto 21 el Deportivo Cali generó la primera jugada de riesgo. Ayala, llegando a posición de gol, centró al segundo palo, pero Sergio Herrera no le pudo dar dirección a la pelota. Un minuto después, Herrera desvió un remate cruzado.
Y en el minuto 24, respondió el DIM con un disparo de Jackson Martínez, que contuvo Meneses en dos tiempos.
Deportivo Cali denotaba más ambición y también priorizaba la buena entrega de la pelota.
A falta de 10 minutos para concluir la primera mitad se fue el fluido eléctrico en el sector donde está ubicado el estadio, y un minuto antes, Fredy Montero había rematado cruzado, pero fue desviado por Aldo Bobadilla.
Durante algo más de 10 minutos, la cancha del barrio San Fernando estuvo en tinieblas, y luego de que retornó la energía, Jackson Martínez y Danny Aguilar debieron abandonar el campo de juego (roja para ambos).
Con un empate 0-0 terminó el primer tiempo. En el equipo local se destacó la movilidad de sus atacantes para salirse de la referencia del sector defensivo de los visitantes, y también, los desdobles por el sector derecho de Camilo Ayala.
Por su parte el equipo antioqueño logró el objetivo: impedir que les convirtieran goles.
Para la segunda mitad, los visitantes vendieron la idea de salir con más ímpetu a partir del ingreso de Danilson Córdoba; sin embargo, fue el conjunto local el que tuvo la primera jugada ofensiva: Sergio Herrera no pudo definir ante la salida de Bobadilla.
Seis minutos después, Montero, luego de un centro de Domínguez, remató a la base del palo izquierdo, donde llegó Bobadilla. La jugada continuó y Belalcázar lanzó cerca del vertical derecho.
Luego, el mismo portero paraguayo ahogó el grito de gol de la hinchada ‘verdiblanca’, al desviar un remate de Batalla, que iba camino al fondo de la red.
Y como en el fútbol el que no los hace luego los llora, Medellín aprovechó una desatención de la defensa ‘azucarera’ y marcó la primara anotación…
Juan Carlos Quintero, claramente habilitado, definió cruzado al palo de la mano derecha de John Meneses (54′).
Luego de la anotación, los dirigidos por ‘el Sachi’ Escobar expresaron más claridad futbolística: con dos líneas de cuatro, la primera de ellas posicionada en el segundo sector de la cancha; además, con desdoble de los volantes y desprendimiento de la marca por parte del único punta, Diego Álvarez.
Entre tanto, el conjunto verdiblanco denotaba falta de reacción para ir en busca de la paridad.
Y como resultado, Danilson Córdoba amplió el marcador al ‘colgar’ a Jonh Meneses (1,96 de estatura), luego un acertado zurdazo.
A partir de la segunda anotación la gente comenzó a abandonar el estadio, y la salida de espectadores continuó a partir de la expulsión de Bréiner Belalcázar (76′).
En el Medellín se pondera la personalidad Juan Cuadrado para generar sorpresa por el sector derecho. También, el temple de sus volantes de primera línea, y la seguridad de Bobadilla.
Deportivo Cali sumó su segunda derrota en línea y continúa con 25 puntos. En la próxima fecha serán locales ante el Quindío. Por su parte, Medellín, llegó a 26 unidades, y en la próxima jornada será local ante La Equidad.
“Triqui triqui Halloween, quiero goles para mí…”. Y el árbitro Adalberto Rincón fue generoso con los jugadores del Atlético Nacional que, vestidos de verde y blanco, contaron con un juez que no les perdonó nada a los pastusos en el área, así las acciones en las que nacieron los goles del triunfo paisa hubiesen sido discutidas.
No en vano los reclamos de los nariñenses al final del compromiso en el estadio Atanasio Girardot, al considerar que el arbitraje no fue justo con ellos porque incidió en el resultado. El técnico Bernardo Redín ni siquiera quiso hablar: “todo el mundo vio lo que pasó, juzguen ustedes”, dijo al ingresar al camerino.
Pero la historia dice que el conjunto antioqueño ganó por 2-1 y hoy amaneció, de manera parcial, en la tercera casilla de la Copa Mustang II con 24 puntos, más cerca de la fiesta de fin de año.
La victoria, sin embargo, no oculta las falencias futbolísticas del equipo en una noche fría y lluviosa que impidió la asistencia de más hinchas y niños en su día.
Otra vez los dirigidos por José Fernando Santa quedaron en deuda con la fanaticada, pues su fútbol no la convence por completo.
Después de un buen comienzo en el que consiguió el gol con Sergio Galván (17′), Nacional bajó su rendimiento y dio tantas ventajas en defensa que el Pasto estuvo cerca del empate.
Y eso que la pena máxima en la que nació el tanto del colomboargentino, una mano de Éder Ruales, fue discutida por los visitantes al considerar que no fue voluntaria. Entre la afición también quedaron dudas.
Pero el vallecaucano Rincón sancionó la falta que en principio falló Galván tras los reflejos del arquero Nelson Ramos. Solo que el tucumano tomaría el rebote para decretar el 1-0.
Los asistentes al Atanasio, que soportaron un aguacero en el comienzo del encuentro, no entendieron por qué el juvenil Juan Guillermo Arboleda fue sustituido por Diego Toro cuando el equipo ganaba. De lo poco rescatable en la etapa inicial, las ganas de León Darío Muñoz (generó la falta del primer penalti) y el remate del volante Jefferson Angulo.
El Pasto, que asustó de entrada con la velocidad de Óscar Villarreal y Yovanny Arrechea, y en el comienzo de la complementaria con un disparo en el palo de Cristian González, no tuvo suerte en la definición y las otras veces que remató directo encontró bien ubicado al arquero Eduardo Blandón.
En la paridad del recién ingresado Jorge Mosquera (58′), además de la presencia de varios hombres en ataque, la visita castigó la falencias defensivas del local que ante un resultado que no le servía, se lanzó al ataque, así fuera de manera desordenada.
Y se acercó con un tiro libre de Mendoza, pero logró su objetivo con Galván (81′) mediante un penalti que los pastusos aún no se explican.
El venezolano Luis Manuel Seijas abrió el marcador para los rojos al minuto 16; mientras que el goleador Milton Rodríguez empató para los azules, de penal, a los 35. Ambos equipos siguen clasificados.
La lluvia que cayó sobre estadio El Campín sobre la segunda mitad del tiempo complementario fue el colofón para un partido que empezó prometiendo mucho, pero que fue bajando en calidad con el paso de los minutos.
Santa Fe y Millonarios jugaron un partido que tuvo más entrega que talento y que dejó en evidencia que ambos le apostaron más a no perder que a ganar. Porque ‘Bolillo’ Gómez y Óscar Quintabani plantearon esquemas casi idénticos, con dos líneas de cuatro definidas que solo generaban peligro por los costados y dos hombres en punta que, como podían, se las ingeniaban para llegar al arco rival en posición de gol.
El inicio del juego fue muy prometedor. Apenas a los cuatro minutos, Luis Fernando Mosquera -novedad en los cardenales y jugador que, cuando quiso, marcó diferencia- sorprendió a la defensa embajadora con una jugada individual que estuvo cerca de abrir el marcador. Eludió a tres jugadores y luego soltó un remate que se estrelló en el palo. Se presagiaba un clásico abierto y con equipos dispuestos a ganar.
Pero fue solo un espejismo. Millonarios tuvo su primera opción a los 13 minutos con un cabezazo desviado de José Mera tras tiro de esquina y, luego, Milton Rodríguez intentó sin suerte sorprender al portero Agustín Julio.
El primer gol del partido llegaría en una jugada aislada. Saque de banda a favor de Santa Fe muy cerca del tiro de esquina. Yulián Anchico que se aviva y cobra rápido para Mosquera, que ante la lentitud de Casierra recibe dentro del área, gana la raya y tira un centro hacia atrás que Luis Manuel Seijas convierte en gol con solo meterle la cabeza. Era el minuto 16 y Santa Fe se ponía arriba 1-0.
La respuesta de Millonarios fue inmediata. El equipo de Quintabani se adueñó del balón y Estrada empezó a tomar protagonismo. Al minuto 22, el ‘10′ azul tiró un pase preciso para Rodríguez, el delantero quedó mano a mano con Julio pero el portero cartagenero le ganó el duelo y con su pierna envió el balón a tiro de esquina. En el cobro, Flotta tomó del brazo a Robayo, el jugador se dejó caer y el juez pitó penal. A la ejecución fue Rodríguez, que la mandó al palo derecho de Julio. 1-1 y la sensación de que el partido volvía a tomar ritmo.
Pero solo llegarían dos opciones de gol antes del complemento, una para cada bando. A los 28, Mosquera intentó de media distancia, pero los buenos reflejos de Córdoba impidieron la anotación. A los 34, fue Helinho el que intentó sobre el arco de cardenal, pero Julio frenó el remate.
La segunda parte no tuvo mayores emociones. La única jugada que vale la pena destacar fue el gol anulado al brasileño Helinho, por supuesto fuera de lugar, al minuto 54. Los jugadores de ambos equipos se dedicaron al rechazo de la pelota y no hubo espacio para el talento. El clima tampoco ayudó. La lluvia le dio al partido una dosis más de lucha y el cronómetro consumió sin reparo los minutos restantes.
En la próxima fecha, Millonarios será local frente al Once Caldas; mientras que Santa Fe recibirá al Pereira.
Con dos goles de Jorge Horacio Serna (60′ y 84′), el equipo naranja sumó tres puntos clave y, por ahora, salió del último lugar de la tabla del descenso y quedó a dos del octavo. Cali quedó en deuda.
Envigado sueña. Se ilusiona con seguir en primera división. Y por la forma en la que enfrentó y derrotó al Cali, que ganó sus anteriores cinco partidos, tiene razones para ello. Porque el equipo naranjo superó en todos los sectores del campo a un rival que venía entonado, sobre todo en la segunda parte.
Durante el primer tiempo, el equipo local que fue acompañado por cerca de dos mil hinchas, salió a presionar a campo rival, pero no logró generar opciones claras de gol. La defensa del Deportivo Cali se mostró ordenado, fuerte y controló cualquier intento de Envigado.
Recién sobre el minmuto 15 fue Freddy Montero quien remató al arco desde un ángulo muy complicado y el arquero Roberto Mosquera respondió en buena forma. La primera aproximación del conjunto local fue al minuto 22. Luego, Freddy Hurtado, defensor del Cali, casi anota de cabeza tras la ejecución de un tiro libre desde el sector izquierdo.
A los 32′ Jorge Horacio Serna quien al final fue la gran figura del partido casi convierte y Dorlan Pabón a los 39′, con un remate fortísimo y desde afuera del área, estuvo a punto de abrir el marcador. Era el momento en el que Envigado se había montado en el partido y ya hacía méritos para sacar la ventaja.
Entonces, en la segunda parte, los dirigidos por Rubén Darío Bedoya, justificaron la victoria. A los 49′ fue Néider Morantes quien ejecutó un tiro libre y avisó que estaba por llegar el primer gol.
Y fue a los 60′ cuando Jorge Horacio Serna puso a festejar a los aficionados locales. Tras una buena jugada colectiva, el ‘Camello’ definió en el área con pierna derecho luego de hacer un gran esfuerzo para superar la resistencia del arquero Meneses. Golazo por el vértigo de la acción y por la definición del centrodelantero.
Cali no reaccionó. Ni con el ingreso del argentino Pablo Batalla y de Armando Carrillo. Los jugadores del equipo verdiblanco deambulaban en el campo de juego y no lograban inquietar al arquero Roberto Mosquera.
Por eso Envigado fue a rematar el juego. Lo tuvo Néider Morantes con el cobro de un tiro libre y Pabón con un impacto fuerte desde afuera que fueron desviados por Meneses quien, pese a los goles, tuvo una actuación muy buena.
El gol definitivo fue obra, otra vez, de Jorge Horacio Serna. En esta ocasión Morantes lo buscó y le lanzó la pelota al área. El delantero recibió muy solo, le puso el cuerpo y le ganó la posición a Domínguez y cuando ya estaba en el área, perfilado, sacó un remate fuerte con pierna izquierda antes de que cerrara Zapata y lejos del alcance de Meneses. Allí se bajó el telón al partido. Allí comenzó la ilusión de este Envigado que sueña con seguir en primera división y que se prolongará, por lo menos, una semana más, hasta cuando el próximo domingo visite a Equidad en la próxima fecha y pueda seguir sumando en la tabla del descenso.
Cali quedó en deuda. Frenó su fútbol y su cosecha de resultados admirables que lo tenía logrando 15 de 15 en los últimos cinco partidos. Los verdes en la próxima fecha jugarán contra Medellín, en su estadio nuevo, buscando asegurar su clasificación a los cuadrangulares.
Por los locales anotó de tiro libre Julián Barahona alos 25 minutos. Para los visitantes marcó Leonardo Fabio Moreno en dos ocasiones (14′ y 60′).
Los dirigidos por Luis Fernando Suárez saltaban al terreno del estadio Hernán Ramírez Villegas con la intención de defender un invicto de diez partidos jugando como local. Por su parte, el conjunto ajedrezado ganó uno, de los últimos diez partidos que disputo como visitante, frente a Envigado.
El partido comenzaba con el manejo del balón por parte del cuadro local, quien tenía la intención de irse arriba en el marcador muy temprano, pero no lograba penetrar la defensa visitante. El Boyacá Chicó esperaba a su rival y salía rápido de contragolpe.
Al minuto 14, producto de ese contraataque, Boyacá Chicó atacó por la banda derecha con Edwin Móvil, quien centró un balón, que se le paso a los centrales y apareció Leonardo Fabio Moreno por el segundo palo para empujar la pelota. 1-0 ganaba el conjunto ajedrezado.
Pereira sintió el gol y no lograba reaccionar. Esta situación la aprovecho el conjunto visitante, que seguía contragolpeando y con remates de media distancia estuvo a punto de ampliar el marcador. Al minuto 23, el arquero René Higuita salió con el balón en sus pies pero se enredó y debió enviar la pelota al tiro de esquina.
Al minuto 26, Leonardo Medina, delantero matecaña, es derribado cerca del área visitante. Tomó el balón Julián Barahona, cobró, poniendo la pelota muy cerca del palo izquierdo del arco defendido por Edigson Velásquez y anotó el gol del empate.
Desde ese momento y hasta que finalizó la primera mitad, Pereira dominó las acciones, llevando peligro al área contraria, mientras que Boyacá Chicó se refugiaba en su propio campo y aguantaba los ataques del conjunto local.
La segunda mitad arrancó con el mismo panorama que los primeros 45 minutos, el conjunto matecaña manejando el balón la mayor parte del tiempo y el cuadro ajedrezado esperando y saliendo de contragolpe.
A los pocos minutos de iniciada la segunda parte, otra vez de contraataque, Víctor Pacheco centró un balón para el autor del gol visitante, Leonardo Fabio Moreno, quien cabeceó y tapo bien René Higuita.
Al minuto 60, cuando el conjunto matecaña atacaba más y buscaba irse con la ventaja en el marcador, un balón largo es rechazado de cabeza por la defensa local y apareció Leonardo Fabio Moreno para tomar el rebote, rematar y poner a ganar al Boyacá Chicó por 2-1.
Por la restante media hora Pereira hizo todo lo posible para igualar el marcador. El técnico Luis Fernando Suárez envió al campo de juego a Carlos Vilarete y Jhonny Acosta para terminar jugando con tres atacantes. Estas modificaciones no surtieron efecto aunque el conjunto local llegó en varias ocasiones al arco visitante, pero el arquero ajedrezado, Edigson ‘Prono’ Velásquez estaba en una excelente noche.
Con la victoria, el conjunto dirigido pro Alberto Gamero se ubicó en el puesto 14, con 17 unidades, a tres puntos del octavo La Equidad y mantiene vivas las expectativas de clasificar a los cuadrangulares semifinales.